Barra de Navegación

Indigno... de tantas cosas

Desde luego es curioso mi criterio a la hora de decidir a qué tema le dedico un rato para escribir un comentario y luego acabar compartiéndolo. A veces obedece más a una premeditación que no a la espontaneidad, quizás influido por esa inseguridad que da sentir que aquello por lo que uno siente interés o a lo que mejor dicho dedica uno su tiempo no es válido, correcto o recibe interés alguno por parte de los demás. Puede que sea más sencillo que eso y simplemente mi exceso de tiempo libre y mis oscuros anhelos acaben imponiéndose de vez en cuando a mi profunda apatía.

El caso es que no acostumbro a leer novelas, principalmente por el suplicio que me supone terminarlas. Con esta falta de bagaje literario y mi carencia de formación, ¿cómo se entiende que haya acabado leyendo, tras casi dos meses y varios intentos, Indigno de ser humano de un tal Osamu Dazai? No es tanto un nuevo episodio de este japonismo irracional del que adolecemos algunos consumidores de animanga (weeaboo nos llaman) como un paso más en un interés casi enfermizo por las historias de gente atormentada, marginal y con el sambenito de perdedores que arrastro desde hace algún tiempo.


Perfil del autor vía Sajalín Editores

Así, tras una visita fugaz por Tallon4 donde empecé a leer el nombre de este autor y la búsqueda subsiguiente de material disponible en el catálogo bibliotecario, tenía en casa la citada novela en la que esperaba encontrar una voz cercana con la que identificarme. Pero no ha sido así.

<<Por lo general, las personas no muestran lo terribles que son. Pero son como una vaca pastando tranquila que, de repente, levanta la cola y descarga un latigazo sobre el tábano. Basta que se dé la ocasión para que muestren su horrenda naturaleza.>>

 Publicada por primera vez en 1948, Indigno de ser humano es una de las novelas más célebres de la literatura japonesa contemporánea. Su polémico y brillante autor, Osamu Dazai, incorporó numerosos episodios de su turbulenta vida a los tres cuadernos que conforman esta novela y que narran, en primera persona y de forma descarnada, el progresivo declive como ser humano de Yozo, joven estudiante de provincias que lleva una vida disoluta en Tokio. Repudiado por su familia tras un intento de suicidio e incapaz de vivir en armonía con sus hipócritas semejantes, Yozo malvive como dibujante de historietas y subsiste gracias a la ayuda de mujeres que se enamoran de él pese a su alcoholismo y adicción a la morfina. Sin embargo, tras el despiadado retrato que Yozo hace de su vida, Dazai cambia repentinamente de punto de vista y nos muestra, mediante la voz de una de las mujeres con las que Yozo convivió, una semblanza muy distinta del trágico protagonista de esta perturbadora historia. Indigno de ser humano se ha convertido, con el paso de los años, en una de las obras más populares de la literatura japonesa, superando los diez millones de ejemplares vendidos desde su primera publicación en 1948.

Esto vendría a ser el texto que aparece en la contraportada del libro. Ya me pasa a veces esto, y es que en ocasiones me siento atraído por una vaga sinopsis, una idea simple, que al ser desarrollada se revela más lejana de lo que parecía a simple vista. Temas tan jugosos y espinosos como el suicidio, la dificultad para encajar, esa capa de hipocresía comúnmente aceptada por la ola de la sociedad (guiño), que sin embargo no están al servicio de una narración fácil.

A Dazai, quizás como un reflejo de su propia vida, no parece interesarle poner especial énfasis en los grandes acontecimientos, dramatizar los hechos, ni aunque supongan un punto de inflexión para la vida de Yozo, el protagonista. Se pueden contar minucias de forma grandilocuente o se puede contar un intento de suicido sin sobresaltos ni saltos de línea, como hace Dazai.

LLegados a este punto no sé si tiene mucho sentido hablar de la historia, pues al final el tono sombrío general de la obra es de lejos lo que se impone en el paladar.

+ Enlace a la página de Indigno de ser humano en el sitio web de la editorial. Tienen disponible el primer capítulo para su lectura gratuita.


Esto... es un poco brusco, pero aquí acaba esta entrada. Con la intención de adjuntar algún enlace de interés al final no he resistido a la tentación y mientras escribía he leído comentarios de otras personas, lo que siendo tan insignificante ya hace que me sienta influido y por tanto mancharía todo lo que pudiera escribir después. La idea era poder ofrecer el punto de vista de un lector frívolo y atípico, pero ya no se extenderá más.

Solo añadiré, como tenía previsto, que en la parte final la narración se vuelve algo más clara, que a pesar del tono frío y falto de entusiasmo de esta entrada no me ha dejado una sensación tan mala. De hecho, aunque no tiene una relación directa con esto último, no en mi caso, posiblemente le dé alguna oportunidad a otro libro de Osamu Dazai, y mueva algún dedo buscando mejores sensaciones en adaptaciones a otros medios, y es que en el caso de Indigno de ser humano ya tengo fichados el anime Aoi Bungaku y un manga de Usamaru Furuya.

P. D: Delante de b siempre se debe escribir m. Nunca me aprendí las reglas de ortografía...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...