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Otra vez tú

Antes de nada, debo decir que detesto no publicar una entrada justo o poco después de ponerme a escribirla. De hecho, no lo suelo hacer y por ese motivo varios esbozos se han quedado por el camino. Lo mío no son los análisis objetivos ni mi criterio es sólido, así que en cuestión de un tiempo escaso mis sensaciones sobre algo pueden cambiar más que ligeramente y hacerme sentir ajeno a lo escrito.
Además, me produciría una vergüenza enorme que me preguntaran sobre el tema tratado y no poder dar una respuesta sin tirar de buscadores.

Sin embargo, esta vez voy a hacer una excepción. Los primeros párrafos posteriores al salto los escribí hace semanas, en diferentes días y ni siquiera engloban todo lo que deberían si fuera una entrada normal, así que esto tiene más agujeros que un colador, pero bueno. Todo sea por dejar constancia de un hecho insólito: haber leído dos libros del mismo autor.

Lo avisé. Pese al duro trago que me supuso leer Indigno de ser humano, había algo, quizá mi incapacidad de entender porque este autor es, según dicen, tan querido por la juventud japonesa, o bien esa mala costumbre tan patria de renovar constantemente a los referentes ya "antiguos" por unos nuevos, que me hacía presagiar que mi relación con Osamu Dazai no iba a acabar ahí. Y acerté.

Aoi Bungaku Kokoro
Esta captura de Aoi Bungaku pertenece a la adaptación de Kokoro.
Vi Aoi Bungaku, aquel anime que adaptaba varias novelas clásicas japonesas con diseños de Takeshi Obata y Tite Kubo, entre otros. Dos de las historias eran la mencionada Indigno de ser humano (la más larga de todas) y Run, Melos!, otra creación del autor. Y hace poco, tomé prestado Recuerdos, una antología de relatos más o menos breves. No me gusta1 la literatura así que no puedo asegurar que vaya a leer el libro entero, y es que esto ya pasó cuando, caprichosamente, después de vete a saber qué y de ver un antiguo Informe Semanal dedicado a la figura de Yukio Mishima, comencé a leer Confesiones de una Máscara. Pero la verdad es que el libro es muy bonito y cuenta con una introducción genial para entender mucho mejor el contenido y la figura de Dazai. (...)

Han pasado unos días desde que empecé a escribir esta entrada y la cosa marcha bien. Ya he leído tres relatos: 'Visita de cortesía', 'Malditos perros' y 'Cien vistas del Monte Fuji' 2; de los más breves. (...)

He leído todo el libro. Si con Indigno de ser humano salí a leer a la calle, estos Recuerdos me han acompañado durante muchas idas y venidas en tren. Ha estado bien, en general me ha gustado. No me he emocionado salvo algún punto muy concreto. Me ha hecho reír, para mi sorpresa. Ha sido mucho más llevadero y agradable.
Conocer más de cerca los detalles de la vida de Dazai, de Shuji Tsushima, en un espectro más amplio que el remolino oscuro que es Ningen Shikkaku me ha hecho sentir ternura por él. Sin poder describirlo, y menos a varias semanas vista, dejó de sorprenderme ese cariño que le profesa un sector de sus compatriotas. Quizás envidio, a parte de un sofisticado y atractivo saber estar, ese talento suyo no ligado a academicismos. Que viniendo de una familia casi aristocrática, se mezclara entre la muchedumbre. Flagelarse continuamente y sin embargo, que haya gente que te vea de un modo más luminoso.
Me hizo especial gracia "Malditos perros". En un entorno como el mío, lleno de animalistas convencidos, no pude evitar pensar en como estos reaccionarían al leer muchas de sus frases, ni la risa consiguiente aunque me encontrara rodeado de gente en el tren. Por contra, esperaba algo más de Recuerdos, el primer relato y que da nombre al recopilatorio.

En fin, esta es la tercera vez que saco a este hombre a pasear por aquí, lo que tiene mérito porque ni siquiera comento sus historias. Y en el horizonte asoma una nueva parada: Ocho escenas de Tokio. Pero mejor no lo digo muy alto, por si acaso...


1 No me gusta la literatura, no me gusta la música... He usado varias veces estas expresiones tan tremendas, aunque realmente me refiero a que no estoy metido como consumidor habitual en ninguna de esas dos industrias ni conozco su funcionamiento.

El Sueño de la Mujer del Pescador, de Katsushika Hokusai2 Una de estas coincidencias que me hacen tanta gracia. Cien vistas del Monte Fuji es también el nombre de una obra de Hokusai, el pintor de la famosa La Gran Ola... frente a Kanagawa, perteneciente a la colección 36 vistas del Monte Fuji y que acuñó el término manga, cuya vida sirvió de inspiración para el manga de Shotaro Ishinomori editado por EDT que tomé prestado a la vez que Recuerdos (y la película del Metrópolis de Tezuka). ¡Más de 600 páginas para quedarme con El Sueño de la Mujer del Pescador, antecendente del hentai con tentáculos de hace 200 años!

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